Choroní es un pueblo encantador de casas bajas de colores pastel construido dentro del Parque Nacional Henri Pittier, la reserva natural más antigua del país, creada en 1937. Las tres horas y media de viaje desde Caracas son apenas el comienzo: una carretera angosta y llena de curvas sube entre selva nublada, hogar de una variedad extraordinaria de animales, insectos y plantas, antes de bajar al nivel del mar y atravesar el pueblo colonial de lado a lado.
Por qué funciona para tus clientes
Choroní estuvo en el corazón de una región cacaotera próspera, con grandes haciendas trabajadas por mano de obra esclava. Hasta hoy su población es mayoritariamente negra y sus raíces africanas se hacen más evidentes de noche, cuando las calles de Choroní y de la vecina Puerto Colombia se llenan de gente bailando al ritmo de los tambores. Es un capítulo de playa suave y cultural que no requiere vuelo —algo valioso cuando la aviación interna está apretada— y un módulo fuerte para clientes interesados en el chocolate, en las aves o sencillamente en un Caribe más lento que Los Roques.
Cómo lo operamos
Vehículo privado con chofer desde Caracas con paradas guiadas en el parque, una posada colonial restaurada y lanchas coordinadas con los capitanes locales para los días de playa y de cacao. Encaja con naturalidad al comienzo o al final de un programa.



