El Parque Nacional Canaima se asienta sobre el Macizo de Guayana, una de las formaciones geológicas más antiguas de la Tierra, y entró en la lista de Patrimonio Natural de la Humanidad de la UNESCO en 1994. Lo caracterizan los tepuyes que fascinaron a Sir Arthur Conan Doyle, cubiertos de vegetación exuberante que incluye más de quinientas especies de orquídeas, y lo cruzan los afluentes del Caroní; uno de ellos, el Carrao, forma la laguna de Canaima, donde el agua va del negro al rojo por la descomposición vegetal.
Por qué funciona para tus clientes
El parque guarda el Salto Ángel, con 979 metros la caída de agua ininterrumpida más alta del mundo, bautizada así por Jimmie Angel, que lo sobrevoló en octubre de 1937 y aterrizó sobre el Auyantepui por accidente; él y sus tres acompañantes salieron caminando río Carrao abajo en once días. Es un ícono de lista de deseos que la mayoría de los clientes bien viajados todavía no ha hecho, y se vende en dos niveles de precio muy distintos: un programa cómodo de dos noches con campamento, laguna y sobrevuelo, o una expedición de tres días en curiara hasta la base del salto con una noche en hamaca.
Cómo lo operamos
Llevamos a los clientes desde Caracas o Puerto Ordaz en vuelos regulares o chárter, los recibimos en la pista con equipo propio y los alojamos en nuestros campamentos junto a la laguna. Las travesías fluviales se hacen con tripulaciones pemón y curiaras de las comunidades del parque; revisamos el nivel del río a diario y reordenamos el programa cuando el Churún baja demasiado. Para quienes no quieren dormir en hamaca hay acceso en helicóptero a la cima del Auyantepui y sobrevuelos privados.



